2016 Finalistas

Ciudades finalistas de América Latina y el Caribe

• Bogotá, Colombia : 2016 GANADORA •

Bogotá: lograr que los traslados hacia y desde la escuela sean más seguros, más cortos y más atractivos para los jóvenes de Bogotá

El problema

En Bogotá 1,5 millones de niños deben soportar arduas horas de viaje hacia y desde la escuela, y por lo general, en vehículos que no están preparados para transportar niños. El tiempo que pierden en el autobús no enriquece su educación, y hace que la ciudad parezca no estar preparada para dar cabida a los más pequeños. Aún para aquellos que viajan en bicicleta o que van a pie, la percepción de agresión en las calles y las largas distancias hacia y desde las escuelas evita que el viaje sea una experiencia positiva.
 

La idea

La ciudad creará una “Hora infantil” dos veces al día donde utilizará soluciones de transporte, como carriles exclusivos para autobuses escolares, nuevas áreas peatonales y el uso compartido de bicicletas, para acortar y mejorar la experiencia durante los traslados. Los líderes de la ciudad también desafiarán a la comunidad a usar este tiempo diario para celebrar a los niños y compartir la historia de Bogotá con ellos. Para lograr la participación ciudadana, la ciudad utilizará herramientas tecnológicas para “hacer un juego” de la participación al ofrecer incentivos y recompensas a los ciudadanos que se involucren. Este enfoque convierte el problema en parte de la solución al utilizar los recursos y espacios existentes de la ciudad para transformar los largos traslados en experiencias positivas.
 

La inspiración

El enfoque integral para la experiencia de traslado de los niños provino del deseo no solo de mejorar el proceso en sí mismo, sino también de destacar el rol que tienen los niños en la sociedad y motivar a los ciudadanos a invertir en su bienestar. Cuando los ciudadanos son responsables directos de mejorar el traslado de los niños, los niños obtienen la autonomía asociada con una mejor movilidad y se benefician de la seguridad que reciben de una red comunitaria más sólida. A su vez, es más probable que los ciudadanos se sientan más conectados e involucrados con sus vidas diarias en la ciudad.
 

Algunas palabras desde Bogotá

“Además de los beneficios en la movilidad, la Hora infantil tendrá un impacto positivo en la cohabitación y la relación entre diferentes grupos de ciudadanos. Los concursos y actividades dedicados a los niños generarán una cultura que prioriza el cuidado y la atención que deben recibir los más vulnerables. Los efectos de este cambio cultural serán tangibles no solo para los niños, sino para todos los ciudadanos en general”.